El Banco Central redujo recientemente la Tasa de Política Monetaria (TPM) a 4,75 %, una decisión que abre un nuevo escenario para el mercado financiero y, en especial, para el sector inmobiliario.
En la práctica, una menor tasa significa condiciones más favorables para acceder a financiamiento, lo que se traduce en créditos hipotecarios más competitivos y proyectos inmobiliarios con mayor viabilidad. Para quienes buscan comprar una propiedad, invertir o reactivar proyectos, este ajuste representa un alivio y, al mismo tiempo, una oportunidad.
¿Qué implica para el rubro inmobiliario?
- Mayor acceso a financiamiento: los bancos tienden a ofrecer créditos con mejores tasas, lo que permite que más familias evalúen la compra de una vivienda.
- Reactivación de proyectos: desarrolladores y constructoras pueden volver a analizar iniciativas que estaban detenidas por falta de rentabilidad en un escenario de tasas más altas.
- Confianza en el mercado: una política monetaria más flexible es una señal positiva que ayuda a recuperar dinamismo, tanto para inversionistas como para compradores finales.
El desafío está en aprovechar el momento
Aunque aún persisten desafíos en el empleo y la inversión en general, la baja de la tasa abre un camino de optimismo para quienes estén atentos a los ciclos. Tomar decisiones en este contexto puede marcar la diferencia entre quedarse al margen o aprovechar condiciones más favorables.
En Juan López Propiedades creemos que es momento de mirar el mercado con visión estratégica: evaluar opciones, comparar financiamiento y no dejar pasar oportunidades que, hace apenas unos meses, parecían lejanas.
